Categoría: Música
Para escuchar un fado
Las rosas de nuestro camino
"... e quando canto todos vêem com certeza na minha vida a beleza...". Fado portugués en voz de Amalia Rodrigues, genial criatura portuguesa. Elegí hacer una edición de esta canción "As rosas de meu camino" porque representa mejor que nunca como me siento en esta parte de mi vida. Caló en mi sensibilidad más que cualquier otro tema de Amalia , la escucho desde el 2007 y he quedado atrapada por estas melodías. En el minuto 2:02 aúlla como sólo lo haría sólo ella "... e quando canto todos vêem com certeza na minha vida a beleza " es para mi el momento mas hermoso y hondo de la canción, el climax, será por alguna cuestión subjetiva o acaso sea porque esos pocos segundos dan al cuerpo la impresión de separarse de mitad, caminar unos pasos y volver a unirse desde un humo muy violento a algún azul añejo. Hice este trabajo luego de editar un reportaje bastante soso. He usado también algunos de mis trabajos de fotografía para explicar mejor lo que quería o en un principio quise narrar en el video, sin embargo no ha quedado en un 90% como yo hubiese querido. Este clip está inspirado y dedicado a mi padre, siempre evocando algunas cosas que tengo en la mente... latidos, jadeos, delirios. Al principio y final hay dos cielos incendiándose, son del norte peruano, al cual siempre vuelvo casi por una suerte de inercia.
Finalmente, pienso que para escuchar una canción y en especial un fado hay que oír desde adentro, como si se pudiese recordar el sonido de nuestro propio nacimiento o como si estuviéramos invitados a oír nuestra propia muerte; sólo vivir, y dejarse llevar sin efectuar ninguna resistencia...
Quem julga que são rosas as pedras do meu caminho
não sabe que encontrei sempre nas rosas que me deram
Perfumes que ao colher, me deixaram espinhos
dos olhos me caiu o sangue que fizeram
Porque o perfume é passageiro, é fugaz
como lume que nos faz mais firme à cinza aquecida
E os espinhos numa ferida que me doa,
na alma de uma pessoa, duram tanto como a vida
Quisera como dantes saber rir em gargalhadas
tão ricas que no ar ganhassem formas esculpidas
Porém no sol da vida há nuvens equiparadas
enchem de sombras negras a luz de certas vidas
E quando canto todos vêem com certeza
na minha vida a beleza dum sonho que quer vingar
Mas ninguém pode dar vida a um sonho belo
É construir um castelo que é todo feito no ar
Traducción al español.
Quién considera que son rosas las piedras de mi camino
no sabe que encontré siempre en las rosas, que me dieron.
Perfumes que al coger, me dejaron espinos
de los ojos me cayó la sangre que hicieron.
Porque el perfume es pasajero, es fugaz
como llama que nos hace más firme a la ceniza calentada
Y los espinos en una herida que me dan,
en el alma de una persona, duran tanto como la vida
Hube querido como antes saber reír en carcajadas
tan ricas que en el aire ganasen formas esculpidas
Pero en el sol de la vida hay nubes equiparadas
llenan de sombras negras la luz de ciertas vidas
Y cuando canto todos ven con certeza
en mi vida la belleza de un sueño que quiere alcanzar
Pero nadie puede dar vida a un sueño bello
es construir un castillo que es todo hecho en el aire
22, abr | sin comentarios galiagalvezretamozo_lloviznazul En: Poesía Música compártelo Tags: amalia, rodrigues, fado, portugues, portuguesa, as, rosas, do, minho, caminho, minha, vida, peruano, cielo, norte, padre
meu limão de amargura (mi limón de amargura)
" meu amor meu amor, meu corpo em movimento...meu pássaro cinzento..."
11, mar | 1 comentario galiagalvezretamozo_lloviznazul En: Poesía Música compártelo Tags: meu amor, amalia rodrigues, meu corpo em movimento, meu passaro cinzento, fado
Causalidades

“Lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un güisqui on the rocks” Joaquín Sabina
Devoré con inquietud tu último mail, era concluyente. Esperando talvez encontrar alguna palabra que hablara de mí, lo releí varias veces, pero estabas lejos de mencionarme. Líneas arriba habías comenzado maldiciendo a los editores de la revista, la fotografía, la enfermedad de tu madre, otra vez la fotografía y mucha insistencia en “Con tanta basura y tratando de que publiquen un buen trabajo mío, no una imagen que satisfaga la masturbación mental del director. Te llamo pronto, estaré bien, gracias”. Y por qué tantas semanas de silencio, de no saber. De la modernidad e ilimitadas vías de comunicación en segundos que no me concediste. Pues bien, ahora sabía. Era cierto que perdiste el interés en mí, cierto también que había esperado tu llamada como fanática y que ese email tuyo en mi bandeja, recibido como un dardo sobre otro dardo, era una confesión sincera de tu alejamiento. Pero ya no te esperaría más, aún si llamaras o regresaras. Sólo dejarte un mensaje final, hoy miércoles, tres de la tarde, diciembre. Responder a remitente. “Siento mucho encontrarte así. Dirás “¿cómo así?”. Así tan ausente de mí. El lazo de nuestra comunicación se ha carcomido. Pero tú estarás bien, eres fuerte, lo sé. Ya no vivo con mis padres hace varios meses, no te lo dije antes. Tampoco creo que importe. Estás tan bien acompañando... Sólo decirte que a veces caminaba con las amigas de universidad hacia el mar en invierno, cruzaba la avenida y veía el Café Maroún, el de paredes enmaderadas ¿lo recuerdas, no? Me duele esa calle, es como si tuviera vida propia, en fin, debe ser algo más de lo que llamabas mis fantasías. Cuando iba sola, luego del trabajo, por las noches pedía capuchino, muy pálida con un saco oscuro me sentaba en la mesa más alejada, escuchaba el jazz lento “black is the night black as my heart…” y fascinada hasta el llanto junto a esa mezcla de olores de la madera con la brisa marina y el café denso, te recordaba. Todo esto en invierno, después del otoño en que apareciste en aquel mismo café envuelto en una bufanda beige“Disculpe señorita ¿está libre este sitio? ¡Ah, Galia! tú eres Galia de la universidad ¡Genial encontrarte! Sí, he visto tus trabajos, también publiqué en España. Tus fotos son buenas, la foto en prensa es distinta… podríamos hablar más de ello…”. Cuarta semana“Galia, te quiero mucho, Galia…” Música suave enfrente, fotos. Tercer mes, recuérdalo, tropezabas torpe en tu habitación, la luz se perdía “Gali, debo viajar, no sé cuanto tiempo me quede allá, pero estaré llamándote, comunicados siempre…”. Hoy es verano, y quiero decirte que eres un hijo de puta, que es mejor si no me llamas. Hace una semana, ella, mi amiga, la retratista valenciana, me confió por msn, ignorante de su condición, que cabalga contigo desde hace un mes en ese piso que tienes rentado en un suburbio de Madrid, las fotos que le haces desnuda y fotos que se toman cuando salen.”… Ey, chavala ¿estás ocupada o qué? ¿por qué no me contestas? Mira que tú y yo no hablamos casi nunca ¿no te da gusto que un compatriota tuyo haga camino aquí? …no pensé que los peruanos fuesen tan buenos amantes, eh”. Apenas pude teclear “a-d-i-o-s-d-e-bb-o-s-a-l-i-r-a-o-r-a”. El mundo, tan circular acaso, que todos coinciden en un mismo punto y tu silencio tan evidente. Adiós”. Enviar. Cerrar sesión. Ahora, sentada en esta orilla con mis 24 años cumplidos y dos maletas, a punto de partir me pregunto si no fue error el tiempo compartido contigo. De súbito mi celular suena, código 00 34 en la pantalla. “¡Bah!”. Movistar. Apagar equipo. “Pasajeros del vuelo 6458, favor de abordar por sus respectivas puertas de embarque…” Y así sin más, levante mi equipaje de mano, caminé hasta la fly hoster y entregué el boleto de ida. Afuera, Lima, en verano, comenzaba a lloviznar. © galia gálvez retamozo

6, mar | 1 comentario galiagalvezretamozo_lloviznazul En: Fotografía Periodismo Música compártelo Tags: movistar, valenciana, jazz, cafe, chavala, invierno, mar, lima
